Mi política editorial
Cómo pruebo
Los productos que reseño los compro con mi propio presupuesto o, cuando recibo una muestra gratuita, lo digo en el artículo sin excepción. El periodo de prueba mínimo antes de publicar es de tres sábados de uso real en la azotea: no una primera impresión disfrazada de veredicto. Para sustratos, eso significa mezclas y remezclas con la humedad variable de techo abierto, incluyendo las semanas de lluvia sin aviso. Para herramientas, significa que ya se ensuciaron, se mojaron y se usaron con las manos apretadas durante el enrollado. Si algo falla antes de llegar a tres sábados, el artículo lo dice con el detalle de cómo falló.
Para los cursos en línea, el criterio es uno solo: ¿la técnica que enseñan funcionó en una azotea real durante al menos tres fines de semana seguidos? He pagado y dejado incompletos varios que no pasaron esa prueba. Las reseñas negativas van publicadas igual que las positivas.
Cómo se financia este taller
Algunos de los enlaces aquí son de afiliado. Pulsas uno, compras algo, yo me llevo un porcentaje pequeño, a ti el precio te queda igual. La comisión no determina qué se reseña ni qué calificación recibe. Un producto con enlace de afiliado recibe exactamente el mismo trato editorial que uno sin él: si el substrato llegó seco a medias o la kokedama se deshizo al tercer remojo, la reseña lo dice, haya comisión de por medio o no la haya.
No acepto artículos pagados ni contenido patrocinado sin identificarlo de forma explícita. Cuando un fabricante manda muestra sin pedir cobertura positiva a cambio, igual lo aclaro en el texto.
Errores y correcciones
Si encontraste un dato desactualizado, un precio que ya no aplica o una técnica que con tu clima funciona distinto, escríbeme por la página de contacto. Cuando un error es real, lo corrijo y lo anoto en el artículo.
Uso de mis contenidos
Solo puedo contar lo que probé y lo que pasó en mi azotea. Azoteas distintas, climas distintos, presupuestos distintos: adapta lo que sirva y descarta el resto.